Carta de mi para mí y para ti

Querida yo,

querido tú,

Te escribo ésta carta para que la leas en esos días en los que lo ves todo negro.

Esos días en los que tu fe y confianza desaparecen de tu punto de visión.

En los que sientes que aunque pides y pides, la vida no hace más que darte calabazas.

En los que tienes la energía por los suelos y no te apetece enfrentarte al mundo, porque no te aguantas ni tú.

Esos días en los que la tristeza se adueña de ti y te toca cargar con las lágrimas que se acumulan en la garganta. O te conviertes en un mar infinito de llanto.

En los que te enfadas porque no entiendes nada y sólo quieres huir. Desaparecer.

Y te quiero decir, que está bien.

Esos días también son necesarios.

Tómate el tiempo que necesites...

Respira.

Recuerda que en esos días es cuando más toca dejar de luchar y empezar a abrazar. A abrazarte.

Porqué es cuando más mimo de ti necesitas.

Así que abraza fuerte toda emoción que te venga, que te visite. Tómala como un regalo, pues viene a enseñarte.

Porque no hay emociones buenas, ni emociones malas. Simplemente hay emociones. Y todas ellas traen consigo un aprendizaje.

Dependerá del cariño o el temor con el que las acojas, que se vayan o vuelvan hacerte repetir la lección.

Así que agradece todo lo que llegue a ti, porque si lo hace es para enseñarte, prepararte, nutrirte y entrenarte para lo que tanto deseas, tanto anhelas.

Respira. Tómate el tiempo para respirar y soltar toda carga que te pese, que te duela.

Confía. Déjate llevar.

Aunque no lo creas y no lo veas, la vida está diseñada para que todo lo que se ha de dar, se dé...pero a su tiempo.

Tiempo con el que te obsequia para que te sumerjas en tu propio descubrimiento. Para que te observes y dejes morir lo que ya no te identifica.

Lo que te frena.

Tiempo para que sientas y agradezcas lo que eres, lo que tienes. Para que conectes de nuevo contigo,

con tu esencia,

con ese niño que llevas dentro y te pide a gritos que lo escuches.

Tiempo para renacer, para rehacerte.

Tiempo para recordarte que ERES SUFICIENTE.

Que no necesitas nada más que a ti para ser capaz de cualquier cosa.

Porque en ti se halla el amor más puro que existe.

Porque eres ese amor que tanto buscaste hasta que descubriste que estaba en ti.

Así que simplemente reposa en la tristeza y déjate llevar por lo que sientas.

Espera, los días grises también tienen su fin y tras su partida, volverá a ti esa energía arrolladora que te permitirá lograr todo lo que deseas desde el alma.

Te lo prometo.

Sólo...

CONFÍA.

 

 

2 comentarios de “Carta de mi para mí y para ti”

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